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domingo, 20 de diciembre de 2009

Un padre atacó con un cuchillo a un referí

Un padre atacó con un cuchillo a un referí de inferiores en Cañada

17 / 12 / 2009

Cañada de Gómez.— Un árbitro de fútbol infantil fue agredido por un padre que lo lastimó con un cuchillo y le provocó un corte en el cuerpo. El hecho provocó la reacción del Colegio de Arbitros de la Liga Cañadense, que pide custodia policial en los partidos. “Había que estar ahí, viendo a un tipo corriendo y a otro con el cuchillo en la mano”, dijo el presidente de la entidad, Adolfo Correa. Aunque la lesión fue muy pequeña y de hecho el hombre volvió a sus actividades, eso no impidió que el caso esté en la Justicia penal bajo la carátula “lesiones leves dolosas y amenazas calificadas”.
  

 El hecho ocurrió aproximadamente a las 19 de este jueves, en el predio ubicado en Marconi y Ocampo, de esta ciudad, después de un partido por los cuartos de final del campeonato Interclubes, que disputan equipos infantiles de la zona. Esta vez, la competencia era en categoría 98, donde compiten chicos de sólo 11 años.
  

 Andrés Martín Oliva, de 25 años, es árbitro de la Liga Cañadense, y le tocó dirigir este partido entre la local Asociación Deportiva Everton-Olimpia (más conocido como Adeo), de Cañada de Gómez, y un club de Casilda. Un juego de chicos, pensaría cualquiera, pero no fue así para uno de los padres, que desconforme con el arbitraje empezó ya a insultar al referí ya en el transcurso del juego.
   

Al finalizar el partido, en el que Adeo quedó eliminado (el torneo es por eliminación simple) el padre fue más allá con su bronca. Según consta en la denuncia policial, el agresor tomó un cuchillo del fuffet del club (donde aparentemente colaboraba) y, según testimonios recogidos después corrió al árbitro hasta que lo alcanzó con el arma y le produjo una herida leve.
   

Según fuentes policiales, el hecho es inédito en el fútbol infantil de Cañada, donde recientemente hubo un episodio de violencia, pero ya en el fútbol mayor.
   

Lo cierto es que el agresor fue trasladado a la Jefatura de la Unidad Regional X, donde la División Judicial hizo las actuaciones correspondientes y el hombre quedó en libertad.
   

Las autoridades del club expresaron su repudio por el hecho y adelantaron que se tomarán “medidas” (ver aparte).
   

El caso está en manos del Juzgado Penal de Cañada de Gómez, a cargo del juez de instrucción Jesús Rizzardi, caratulado como “lesiones leves dolosas y amenazas calificadas”. El agresor deberá declarar ahora ante el magistrado.

Custodia policial. El episodio generó una inmediata reacción del gremio, que reclamó que haya agentes de las fuerzas de seguridad en los partidos. Así lo adelantó el presidente del Colegio de Arbitros de la Liga Cañadense de Fútbol,

Adolfo Correa: “Deberíamos haber quitado colaboración en los juegos, pero no queremos arruinar tanto esfuerzo de los padres. Eso sí, vamos a pedir presencia policial en las canchas. Es una pena, pero no nos queda otra”, lamentó
   

“Uno se acostumbra a escupitajos y a insultos, cosas que no están bien, son anormales, pero esto ya es demasiado. Lamentablemente, lo que debería ser un juego se convierte en una competencia”, afirmó el dirigente, y comentó: “Había que estar ahí, como me contaron a mí, para ver a un tipo corriendo a otro con un cuchillo en la mano”.
   

Correa reconoció que el fútbol “es pasional, tiene esas cosas”, pero advirtió que “no podemos convertirlo en irracional. La persona que hizo eso no está bien de la cabeza”.

Fuente:http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2009/12/19/noticia_0022.html

Fútbol Infantil atacaron a trompadas a un árbitro

En un partido de fútbol infantil atacaron a trompadas a un árbitro y lo mandaron al hospital
14 / 12 / 2009

El árbitro fue golpeado primero por un delegado del club cuyo equipo había perdido el partido que acababa de terminar, aunque luego se sumaron a la agresión varios hinchas, de acuerdo con la información que trascendió.


La Plata.- Un árbitro de fútbol infantil denunció que fue víctima de una brutal agresión en una cancha del barrio platense de Los Hornos, luego de un partido disputado por chicos de seis años, y a raíz de la golpiza que sufrió tuvo que ser atendido en un hospital.


El episodio se produjo en la víspera, en horas del mediodía, en las instalaciones del club Olimpia, ubicado en la calle 142 entre 65 y 66, de esta ciudad.



El árbitro fue golpeado primero por un delegado del club cuyo equipo había perdido el partido que acababa de terminar, aunque luego se sumaron a la agresión varios hinchas, de acuerdo con la información que trascendió.



Todo se produjo en el marco de una de las semifinales del torneo "Esperanza" de la liga LISFI, en la cual jugaron los representativos de Capital Chica y 19 de Noviembre, categoría 2003, de apenas seis años de edad, según lo señalado por el diario El Día de esta ciudad.



Precisamente, en base a la exposición policial que radicó la víctima, Pablo Guardo, de 35 años, al término del encuentro, en el cual Capital Chica se impuso 2 a 1, un delegado de la otra entidad habría ingresado al campo de juego, tras saltar un alambrado.



En ese momento, de acuerdo con lo señalado, "presuntamente lo tomó de un hombro para, instantes después, lanzarle una trompada por la espalda".



En medio de un tumulto de proporciones, la persona denunciada, fuera de sí, "siguió lanzando todo tipo de golpes, algunos de los cuales hicieron blanco en la humanidad del referí, quien cayó al suelo", según contó el damnificado ante las autoridades de la seccional 3ra de La Plata.



Si bien varios testigos del inesperado episodio intentaron calmar los ánimos y poner a salvo a Guardo, se informó que varios hinchas también irrumpieron en el rectángulo de juego y, enfurecidos, supuestamente atacaron al árbitro.



"Fue una agresión cobarde e injustificada", señaló Cristian Vallejos, presidente de la Escuela de Arbitros de LISFI.



Y agregó con sorpresa: "Justamente estuve presente en el lugar donde ocurrió todo, como veedor, y fue un partido absolutamente normal. Jugaron chicos de seis años. Es algo que no puedo entender".



"Hace 17 años que dirijo y lo que se está viendo ahora, no pasó jamás", aclaró en torno a la violencia que reciben de parte del público.



Vallejos contó que Guardo sufrió golpes en el rostro y en la espalda, por los que terminó en el hospital Rossi, para las atenciones de rigor y para certificar las lesiones.



El mayor referente de los árbitros de LISFI mencionó además que el presunto agresor venía de purgar una sanción de seis fechas, por conducta agresiva, en otro partido de fútbol infantil. (NA)


Fuente : http//www.lmneuquen.com.ar/noticias/2009/12/14/49208.php#:

viernes, 6 de noviembre de 2009

Spot TV contra la violencia en el futbol infantil

Campaña

De la Asociación Rosarina de Futbol

jueves, 22 de octubre de 2009

7 / 10 / 2009 ¿Por Que?

Carta de la Comisión del club C.A.N.E.O. dirigida a Victor Magni y a Viviana Mignani, Desarrollo Humano y Deportes, respectivamente, por incidentes muy serios en partidos de futbol infantil provocados por jugadores y simpàtizantes de Santa Catalina.

Marcos Paz 5 de Octubre del año 2009.

Secretaria de Deporte y Desarrollo Humano:

Sr. Directivo: Victor Magni y Viviana Mignani

Nos dirigimos a usted, la comisión del club C.A.N.E.O a fin de comunicarles los hechos ocurridos en la cancha de Santa Catalina el día 4 de Octubre de 2009, donde jugamos de visitantes.

Categoría: 99/00 Partido tranquilo

Categoría: 98/97 Partido tranquilo

Categoría: 95/96 Se realizo un informe a las 16:45hs en la mesa de planilla de juego, donde se detalla que arrojan piedra desde afuera de la cancha a los jugadores de C.A.N.E.O de dicha categoría, los referís que dirigían este partido viendo lo que sucede no aplican el reglamento correspondiente

Categoría: 93/94 Comienza el partido, el primer tiempo estuvo tranquilo, en el segundo tiempo faltando un minuto (marcado por el réferi) uno de nuestros jugadores recibe una patada desde atrás la cual es cobrada por el arbitro, a esto se apronta el jugador poniendo la pelota en el suelo y parándose para patear cuando un jugador contrario con la camiseta nº 19 lo agrede con golpe de puño, se empujan entre si, técnico y ayudante de C.A.N.E.O entran a separarlos, en ese momento el réferi da por terminado el encuentro. Los jugadores de C.A.N.E.O festejan el triunfo ya que ganaban 1 a 0; es entonces que reciben golpes de puños y patadas de parte de los jugadores de Santa Catalina estando aun en la cancha ambos equipos por la puerta principal ingresan hinchada y distintas categorías de Santa Catalina sumándose a la agresión hacia los jugadores y técnicos de nuestro club, así también vuelven a arrojar piedras impactando una de ellas en la cabeza de Jonathan Fernández jugador de la categoría 93/94 quien se retira del lugar sangrando al igual que Mariano Oliva, de la misma categoría a quien le rompieron los labios y la nariz terminando los dos chicos con atención en el hospital, requiriendo sutura; Fernández 4 puntos en la cabeza y Oliva 2 puntos en el labio interno.

Nos retiramos del Club Santa Catalina rápidamente subiendo a los chicos del club al micro como protección a la inseguridad y violencia que se presento al término del último partido, recibiendo amenazas de armas de fuego.

Se solicita a las autoridades de la Secretaria de Deportes que decidan y apliquen las sanciones, ya que con anterioridad fue pactada en caso de disturbios, amenazas, incidentes o agresiones de dicho club.

Santa Catalina no cumple con dichas normas exigidas por ustedes como autoridades de la Secretaria de Deportes y Liga Municipal de Futbol 2009.

La comisión del club C.A.N.E.O solicita i exige.

a- La suspensión de la cancha.

b- No participación en la segunda vuelta

c- Quita de puntos para todas las categorias del club de Santa Catalina.

Ya que con las suspensiones anteriores que tuvo el club no hubo mejoría alguna, por eso solicitamos dichas sanciones a-; b-; c-, a que se aplique sin ninguna excusa.

Se adjunta en dicha nota los certificados de atención médica de Fernandez Y Oliva, en el hospital municipal Dr Hector J. D´ Agnillo de Marcos Paz.

Solicitamos por el acontecimiento de hechos tan graves la presencia de la señora directora de deportes, Sra. Viviana Mignani, para la reunión del día 6 de Octubre de 2009.

Desde ya esperamos una respuesta favorable.

La comisión del Club C.A.N.E.O.

Fuente: http://marcospaz.com.ar/?p=376

23 / 6 / 2009 Fútbol infantil, y polémico

Jerónimo Vázquez es alumno de la Escuela de Directores Técnicos de Fútbol de Bariloche y señala que la situación crítica del fútbol local “lamentablemente no es una sorpresa”. Por su parte, Cristina D Avanzo, mamá de dos jóvenes jugadores del Luna Park, explica las razones por las que está a favor del buen deporte y arbitraje.

Manejo del fútbol infantil en la ciudad

Sr. Director: la situación crítica expuesta por estos días en relación al Futbol Infantil lamentablemente no es sorpresa para muchos de los que están vinculados de alguna u otra manera a esa actividad. Desde hace tres meses soy uno de los alumnos de la Escuela de Directores Técnicos de Futbol que se da en la ciudad, curso que dicta la ATFA (Asoc. de Técnicos del Fútbol Argentino) en muchas otras ciudades del país y que otorga el único título habilitante para dirigir cualquier equipo que participe en un torneo organizado por AFA.

Muchos de los que cursan conmigo están al frente de grupos de chicos y nos comentan a diario los problemas que enfrentan para llevar adelante este trabajo de mejor manera. Este tipo de charlas se dan debido a que el primer año del curso todo lo que vemos está relacionado a la "enseñanza" del fútbol en las categorías menores. Y quiero remarcar eso de "enseñanza" ya que muchas veces no se tienen en cuenta cómo las actitudes, conductas o gestos de los más grandes inciden en los más chicos.

Eso es una de las cosas a evaluar por parte de los padres y de los dirigentes que realmente quieren "formar" verdaderos jugadores de fútbol que sean ejemplos y no "adiestrar" a niños para ganar. Si bien cada uno de los chicos trae valores que su realidad "familiar-social" les inculca y muchas veces van en contra de lo que los técnicos-profesores tratar de enseñar, los técnicos capacitados, los que tienen experiencia, saben cómo se manejan esas situaciones. Y así deben hacerlo valer los que dirigen las instituciones que quieren llevar adelante un proyecto de Fútbol Infantil íntegro, donde no sólo el chico crezca como jugador, sino como persona, donde se priorice el juego y el compañerismo y no tanto la competencia.

Ya en los que organizan campeonatos para chicos muy chicos deberían replantearse hasta qué punto hacen bien en esto de darle un aire competitivo a edades en las que todavía los fundamentos no están del todo desarrollados, cuando se premia a los que ganan y nada se llevan los que pierden. Si bien hay muchos casos puntuales de buena formación en juveniles y de buenos proyectos en inferiores, es ahí en donde deben apuntar la mayor cantidad de recursos (que no siempre es dinero) y así, con tiempo, la luz al final del túnel se va a hacer más grande.

La motivación en los chicos es enorme, y tal como se dijo en opiniones anteriores, a nivel organizativo deberían estar a la altura, pero con que los padres, dirigentes y árbitros tuvieran un poco más de sentido común y sepan discernir entre la buena "formación" y la mala, apoyar la buena, llevando a sus hijos a ella o contratando los dirigentes a quienes la inculcan, recién ahí la esperanza de un mejor desarrollo futbolístico de jugadores y la idea de tener alguna vez un equipo que obtenga buenos resultados en las ligas profesionales y, por qué no, algún jugador en los equipos grandes del país puede ser más real.
Atte.

Jerónimo Vázquez



Si al deporte y al buen arbitraje

Leí la nota del Sr Barría sobre el partido del día sábado Cat 95 entre Estudiantes y Luna Park y agrego un comentario ya que mi familia completa y yo estábamos ahí.

El sábado día esperadísimo por Matías, nuestro hijo mayor de 12 años, se había quedado con muchas ganas de jugar el día anterior en la prueba de Maradona, porque después de 3 horas de esperar en el Racing Car muerto de frío, cuando le tocó a su categoría la 96 jugar se suspendió por el deplorable estado del lugar, poco espacio, 500 personas, un freezer y encima la cancha toda llovida, donde los chicos se golpeaban cada vez que querían hacer un pique... yo contenta de la suspensión porque pensé... cuando le toque a Mati la cancha será una pileta y temía que se lesionara. Volvimos todos a casa sin realizar la prueba con la promesa de hacerla dentro de 1 mes, espero en un lugar acorde.

Bien, continúo, solo estaba dándoles un panorama de lo que estaba pasando Matías, tenía muchas, pero muchas ganas de jugar al fútbol, llega la noche del sábado y con toda la familia incluida una bebe de 3 años partimos bajo la nieve, viento y frio al gimnasio municipal 1, pagamos todos la entrada y nos predisponemos a presenciar un lindo partido, luchado seguro porque son dos equipos que siempre están peleando la punta, y así estábamos, calentitos, compartiendo con los demás papas las opiniones y esperando. Todo bien.

Empieza el partido y justo a Matías le toca empezar en el banco, imagínense con las ganas que tenía de jugar, por suerte al rato entra a jugar y en un corner salta alto y mete el primer gol del Luna, que alegría, bien el partido sigue peleado y termina el primer tiempo.

Sin esperar siquiera 2 minutos, los reglamentarios creo son 5, el árbitro avisa que empieza el segundo tiempo y 1 minuto después nada pasa, sólo preguntas y movimiento de gente ¿qué paso? Preguntábamos entre nosotros los papás de estudiantes, que los conocemos hace años de los partidos y los del Luna Park, nadie sabía nada, todo era confusión y por supuesto nadie ni árbitros, ni fiscalizadores, ni nadie explicó nada. Se había suspendido el segundo tiempo, vaya a saber por qué.

Así volvimos a casa de nuevo y Matías, nunca entendió qué pasó, lo único que quedó sin jugar.
O sea semejante movimiento y por el accionar de un árbitro que jamás dijo nada todos los papás y familiares incluidos jugadores que UNA VEZ MAS NO ENTIENDEN PORQUE LOS GRANDES, LOS MAYORES, LA GENTE QUE SE SUPONE LOS GUIA, LOS DIRIGE Y especialmente un "JUEZ" (JUSTICIA) EN UN PARTIDO SE COMPORTA DE MANERAS QUE ELLOS NO ENTIENDEN.

El deporte infantil, sea cual fuere, es el semillero de futuros hombres y mujeres deportistas. El deporte es el que les enseña reglas, a afrontar situaciones que después le sucederán en la vida, les enseña la disciplina de la alimentación, del compromiso para entrenar, del compañerismo y actuar en grupo, etc, ect, etc, más allá del beneficio físico que recibe el chico que hace deporte, el joven no está ni en las calles tomando, ni robando, ni drogándose.

Si siguen así con este tipo de situaciones ¿a dónde va el deporte? Falta organización, y también supervisión.

Último comentario, ayer observaba otro partido en la Cat 96, donde jugaban Villa la angostura y San Cayetano, mientras entraban en calor los chicos del Luna Park, en un momento vemos que el árbitro expulsa al DT de San Cayetano por, vocabulario??? El DT estaba todo el tiempo callado y cuando habló lo expulsó, mientras que durante todo el partido el otro director técnico de Villa se pasó todo, todo el tiempo gritando a sus jugadores, lo digo literalmente, i n s o p o r t a b l e y nunca le dijeron nada, eso hace cada uno de los partidos presiona constantemente a sus jugadores de manera explícita y nadie le dice nada.

Creo que las leyes tienen que ser iguales para todos. O este señor tiene derecho a hacer y deshacer a gusto y piacere porque tiene un cargo en la Liga de Bariloche??
Gracias por escuchar.

Cristina D Avanzo
mamá de 2 jóvenes jugadores del Luna Park

Fuente: http://www.bariloche2000.com/comentarios/mensajes-interactivos/39866-mas-sobre-futbol-local.html

27 / 9 /2009 Papis, técnicos y dirigentes que parecen barrabravas

Los chicos quieren divertirse

La Asociación Rosarina quiere erradicar la inconducta de padres, técnicos y dirigentes en los torneos de niños donde, de tanto en tanto, ocurren incidentes extra deportivos. La lógica de las competencias queda en tela de juicio.



La Asociación Rosarina de Fútbol se pondrá en campaña, desde esta semana, para intentar cambiar actitudes violentas de padres de niños que juegan en su liga infantil y cuyos brotes de iracundia, al parecer, ya representan un motivo de preocupación en la dirigencia.

Los torneos de esta institución nuclean a 4.000 chicos de 6 a 12 años que cada fin de semana disputan casi doscientos partidos en los que, de tanto en tanto, se suscitan altercados de inusitada efervescencia originados por los familiares de los jugadores que olvidan lo que debiera ser el carácter recreativo del deporte a esa edad y le añaden una presión extra a los cebollitas.

Mario Giammaría, titular de la Asociación Rosarina (ARF), distinguió esta clase de manifestaciones violentas de las que se dan en los estadios del fútbol de adultos o profesional. “Son situaciones especiales, difíciles de prevenir porque tienen un carácter emocional y espontáneo. A los partidos de infantiles no asisten barrabravas. Son los padres a quienes, de repente, se les sale la cadena y empiezan con gritos, presiones al árbitro y a los mismos chicos que están jugando. Una vez fue el secretario de un juzgado el que protagonizó, de repente, uno de estos hechos. Son situaciones inesperadas, de gente que no va a la cancha con la premeditación de hacer un escándalo”, describió.

Desde la Subsecretaría de Desarrollo Deportivo provincial, el problema estriba en aplicar la lógica competitiva del fútbol profesional a jugadores que son niños.

SÓLO UN JUEGO

Los incidentes graves no son muchos, habida cuenta de la cantidad de partidos que se disputan, pero lo que preocupa en la ARF es la predisposición constante al exabrupto que sí se percibe latente en cada cotejo. “Hay padres que parecen no darse cuenta de que así perjudican a sus propios hijos, los avergüenzan y les dan un mal ejemplo al protagonizar situaciones enojosas en un encuentro que debería ser un juego recreativo”, señaló Giammaría.

El dirigente admite que acaso la raíz del problema esté en poner en juego la lógica del vencedor y el vencido para torneos infantiles. “Pero todo en la vida es competencia. Aunque eso no habilita a nadie a propiciar situaciones violentas”, dijo el titular de la ARF. Por caso, la entidad expulsó a un director técnico de una división infantil que insultó a un árbitro, y el año pasado otro referí fue agredido por padres de jugadores.

“La campaña se llama Ellos sólo quieren divertirse, y con ella queremos llevar a las canchas un poco de sensatez para los adultos que estamos alrededor de los chicos, sean padres, técnicos, dirigentes o árbitros”, planteó Giammaría.

Pablo Catán, subsecretario de Desarrollo Deportivo de la provincia, dijo que el Gobierno está dialogando con las ligas infantiles afiliadas a la Federación Santafesina de Fútbol para “acordar cambios que aproximen las competencias al cumplimiento de los Derechos del Niño”. La ARF y la Liga Venadense no integran esa federación.

El funcionario marcó como ideal de competencias infantiles lo que se hace en voleibol, rugby y basquet, donde lo que se organizan “son encuentros, no torneos con descenso, premios y castigos, en los que los trofeos son más altos que los chicos”. Pero –aclaró– el Gobierno no tiene atribuciones para imponerle a cada asociación deportiva cómo debe organizar sus actividades. “Por eso, lo estamos discutiendo y debemos acordar. No es fácil, porque la competencia infantil es una lógica que se viene aplicando desde hace muchos años”, indicó Catán.



Fuente:http://www.notiexpress.com.ar/news.cgi?accion=vernew&id=67437

sábado, 17 de octubre de 2009

5 / 10 /2009 EL FÚTBOL INFANTIL Y SU PEOR CARA

Los chicos juegan, los padres avergüenzan

Las categorías 99 de Mediterráneo y Don Bosco, dos clubes matanceros que participan de la Liga FEFI de fútbol infantil, se enfrentaron el sábado pasado y fueron partícipes de un hecho bochornoso. No, los chicos de diez años no hicieron nada. Sí varios padres, que por sus gritos y protestas obligaron al árbitro a suspender el partido. Los pibes terminaron llorando. Lamentable.

Por Jorge Fuentes

El tipo, cuarentón, estaba adentro de la cancha, insultando al árbitro de todas las maneras imaginables. Al lado estaba su hijo, de 10 años, llorando. Cerca de ellos había más chicos lagrimeando y más padres gritando, completamente sacados. Esta postal de la vergüenza fue extraída de un partido de fútbol infantil, de la Liga FEFI, en una cancha de Ramos Mejía.

Pasó allí, pero también ocurre en otras partes. Y todos los fines de semana. Pero vale tomar este caso en particular, por cercanía y porque el autor de esta nota tiene un sobrino, integrante de la categoría 99 de Don Bosco, que fue testigo involuntario de esta demostración de estupidez humana.

Casi no importa cómo se desencadenó el problema. En esta ocasión fue por un fallo discutido de un árbitro que a un grupo de padres de los chicos de Don Bosco no le gustó y decidieron hacerlo saber insultando al árbitro y gritando de manera exacerbada delante de los chicos.

Hay veces que este tipo de conflictos se desatan, también, porque los padres les gritan barbaridades a sus propios hijos, cosas como “corré, cagón” (esto es cierto, no es una figura) o alguna otra salvajada. O porque se la agarran con el técnico que no pone a sus hijos. En cualquier caso, lo único que logran es que el chico sufra y no disfrute de jugar a la pelota.

Un reconocido técnico de Inferiores, en una charla informal (y “off the record”, por eso no se lo nombra) le confesó en una ocasión a El1 Digital, que “lo peor del fútbol juvenil no son los empresarios, ni los dirigentes, ni los técnicos: lo peor son los padres de los chicos, que los presionan y sueñan con salvarse gracias a ellos”.

Javier Villarreal, entrenador en las Infantiles de Almirante Brown, coincide con esta apreciación. “Muchos padres son futbolistas frustrados y piensan que sus hijos van a ser como Maradona o Messi. Así, lo único que hacen es cargar de responsabilidad a los chicos que solo tienen que preocuparse por jugar y divertirse”, aporta.

Pasó en un partido de chicos de diez años en Ramos Mejía. Pero no es un caso aislado. Lamentablemente. Los pibes quieren jugar, pero sus padres no los dejan. Y no solo eso, los hacen llorar. Como pasó con los de las 99 de Don Bosco y de Mediterráneo. Entre tanto despropósito, uno de esos chicos, jugador de Don Bosco, expresó la única frase sensata de esa vergonzosa tarde: “Ojalá que los padres no vengan nunca más”.

31 / 7 / 2009 Denuncian discriminación

hacia niño que quiere jugar al fútbol

Viernes 31 de Julio de 2009

Sr.

Presidente y Comisión Directiva

Club Parque Esperanza

Por la presente me dirijo a Ud. A los efectos de llevar a su conocimiento lo acontecido en el día de ayer, 24 de Julio del cte. Año por la tarde durante una práctica de fútbol de la categoría 2001, en la cual juega mi sobrino-ahijado; Rafael Ruiz.

Como todos los Viernes, desde hace ya tiempo esta categoría realiza práctica en el Gimnasio Greenfield, sito en la calle Italia e Ituzaingo, más exactamente desde que tienen nuevos entrenadores, Cristian y este individuo llamado Ernesto, del cual voy a hablar en la presente.

Mi ahijado padece de un problema en uno de sus ojos, perdió mucha visual del mismo, asunto que esta siendo controlado y ha mejorado muchísimo, gracias a Clínica de ojos Nano, a la cual se lo esta llevando con el mayor de los sacrificios económicos. Se le han recetado anteojos.

La madre de Rafa, le comento este problemita a este individuo “Ernesto” y fue suficiente para que nunca más se lo integrara al equipo ni siquiera en las prácticas, sin ir mas lejos en el día de ayer y habiendo abonado, lo que estos entrenadores le cobran a los nenes por la practica en el gimnasio antes mencionado, llevamos a Rafael y este Señor lo tuvo sentadito en el piso todo lo que duro la practica, hasta que la abuela de Rafael se quejo diciendo; “ Que pasa que no pones a mi nieto a jugar, si es así me hubieras avisado y no lo traía, a tomar frío, por que también pagamos por la cancha”, a los que este individuo mal educado respondió; “ A mi no me venga a apurar y no lo traiga mas “. Ahora yo pregunto, pagamos la cuota del Club con sacrificio, ponemos dinero cada vez que nos piden con el mayor de los esfuerzos, ¿Quién ES ESTA PERSONA, “DT. ERNESTO”, PARA DECIDIR QUIEN SE QUEDA O SE VA DE PARQUE ESPERANZA? Y SOBRE TODO POR QUE EL CLUB ACEPTA QUE SE DISCRIMINE A UNA CRIATURA DE OCHO AÑOS POR TENER PROBLEMAS DE VISUALES? Por que este Sr. Esta discriminando a Rafael, siempre con cualquier pretexto lo deja sin jugar.

Este señor, realizo una reunión, en una oportunidad para informarles a los Padres que había tres nenes que andaban flojos, entre los cuales estaba Rafael, mi sobrino. Nosotras la Flia. de Rafa creímos en este individuo que con promesas nos convenció que trabajaría para que el nene mejorara, pero no fue así, por que desde entonces jamás se lo volvió a integrar al equipo y ahora hasta le niega la posibilidad de asistir a una practica y poder jugar, como lo hizo en el día de ayer.

QUE VERGÜENZA Y QUE DOLOR NOS OCACIONA ESTE SEÑOR QUE SE CREE DIOS Y NO ENTIENDE QUE LOS NIÑOS SOLO QUIEREN JUGAR AL FUTBOL.

Hoy, Rafael piensa que todo esto le sucede por culpa de su ojo y dice que si no fuera por eso a el lo dejarían jugar, a Uds. Les parece justo que mi sobrino sienta estas cosas?? Quien va a pagar por la desilusión de Rafael??

Quizás algún día, los hijos de este Sr. Ernesto deban padecer lo que hoy padece Rafa y que alguien haga con ellos lo que EL esta haciendo con mi sobrino un niño de tan solo ocho años que no entiende de maldad y por eso no se defiende, solo que para eso estamos nosotras, su mama, su abuela y su tía, que velan por el y lo protegen de la maldad de estos individuos.

Solo quería llevar a su conocimiento lo ocurrido y dejar en claro que NO voy ni vamos a permitir un acto más de discriminación hacia Rafael, usar anteojos no le impide a nadie jugar al fútbol. SOLO HAY QUE SABER DAR OPORTUNIDADES, LAS CUALES ESTE SR. ERNESTO LE ESTA NEGANDO A RAFAEL.

Espero que Ustedes tomen las medidas necesarias, para que esto no vuelva a repetirse ni con Rafael, ni con ningún otro niño y además solicito y creo importante y necesario que este individuo pida disculpas por la falta de respeto cometida hacia mi madre, la abuela de Rafa en el día de ayer en Greenfield.

Además, informo que llevare una copia de la presente nota a los responsables de ACIFO, para dar a conocer y que todo el mundo sepa que tipo de individuo dirige la Categoría 2001 de Parque Esperanza.

Desde ya muy agradecida.

Inés Lorena Brayotta

Fuente: http//www.lujanenlinea.com.ar/noticias/817030:

domingo, 11 de octubre de 2009

9 / 10 / 2009 Violencia en el fútbol infantil es una historia de nunca acabar

DURA SANCIÓN DEL TRIBUNAL DE DISCIPLINA A RÁCING CLUB

En el Boletín informativo habitual que FADI entrega los días jueves.

Se publicó oficialmente la sanción para el Rácing Club por los hechos de violencia que protagonizaron algunos adultos seguidores de la Academia en el partido ante Villa Spinola.

El Tribunal decidió una QUITA DE SETENTA PUNTOS a Rácing, lo que prácticamente lo deja afuera de la pelea por el título. La quita se aplica, como es habitual, tanto en Tabla General como en la Promocional, con una distribución de 50 puntos de descuento para la primera y de 20 para las categorías iniciales.

Con la sanción dispuesta, Rácing, que iba puntero en la Tabla General de la División "A" del FADI Avellaneda, queda ahora en el quinto lugar de la tabla, detrás de El Viaducto, Crucesita Este, Arsenal y Esperanza.En la Promocional, El Viaducto también llega a la punta, y le siguen Arsenal y Rácing.

Lamentablemente, el flagelo de la violencia en el fútbol infantil es una historia de nunca acabar.

Los adultos siempre se las arreglan para arruinar la fiesta de los chicos...

¿Qué les dirán a sus hijos cuándo llegan a la casa?

¿Les dará verguenza?

¿Les pedirán perdón?

Fuente :http://villaargentina.blogspot.com/

sábado, 10 de octubre de 2009

6 / 9 / 2009 Lo mejor que podemos hacer los grandes por el Fútbol Infantil es no arruinar la alegría de los pibes por el juego.

GANAR DE GUAPOS ???

Lo mejor que podemos hacer los grandes por el Fútbol Infantil es no arruinar la alegría de los pibes por el juego.

El penoso espectáculo de ver a pibes de nueve, diez o doce años, entrar a una cancha con la decisión premeditada de amedrentar al rival golpeándolo sin pelota debería hacernos reflexionar sobre el papel que cumplimos los adultos.

La discusión no es si los chicos salen a pegar por decisión propia (cosa que parece bastante difícil en criaturas de diez años) o si son alentados por los consejos de los mayores a hacerlo; la cuestión central es qué hacemos, entrenadores y padres ante esa falsa demostración de guapeza.

Si los que tenemos la responsabilidad de entrenar equipos de fútbol infantil no impedimos que nuestros jugadores golpeen al otro como si fuera el enemigo, no entendemos de qué se trata esto.

Si para ganar un partido alentamos a nuestros pibes a la trampa cobarde y artera de golpear al rival cuando el árbitro no los ve, los estamos condenando a la gran derrota de sus vidas: les estamos haciendo creer que la TRAMPA es un método adecuado para triunfar.

De esta manera, los educamos para la corrupción, para la mezquindad y para el egoísmo de intentar ganar de cualquier manera, destruyendo lo más valioso que tiene el deporte como elemento educativo en las edades en que nuestro pibes forman los parámetros éticos que los van a sostener durante toda la vida.

Debiera ser esto una preocupación de los clubes, pero mucho más de los padres.
¿Qué debemos hacer padres o entrenadores, ante una actitud como ésta?
Pensar que el chico que le da un codazo a otro o un puntapie a los talones es un vivo o un pícaro que quiere ganar, es un razonamiento tristísimo mediante el cual cargamos nuestras frustraciones más dolorosas en las inocentes espaldas de un pibe que cuando llegó al club, sólo quería jugar a la pelota.

No arruinemos lo más lindo que tiene esto, dejemos que los pibes disfruten de jugar a la pelota y no permitamos que nada ni nadie transforme esto en una guerra.

Eduquemos en la solidaridad y tratemos de formar buenas personas. Eso es lo que quedará en los pibes cuando crezcan y es el mayor tesoro que podemos darles.

Ganar es uno de los objetivos de la competencia, pero de nosotros depende que cientos de pibes crezcan en la alegría del fútbol o en el odio lastimoso de ver enemigos donde sólo hay otros pibes como ellos que están jugando con otra camiseta.

Demos la pelea para que no haya en nuestros clubes entrenadores que manden a sus jugadores a pegar, para que no haya padres que enloquezcan a sus hijos con presiones inconcebibles que tratan de formar una futura fuente de ingresos en vez de garantizar un ámbito sano donde los chicos crezcan jugando al fútbol entre amigos.

Tal vez, observando las demenciales situaciones que se dan en el fútbol infantil en cada jornada, haya llegado la hora de que se pongan veedores o árbitros asistentes, que puedan ver desde afuera lo que a un árbitro le es imposible ver desde dentro de la cancha. Cualquier esfuerzo que se haga para que la pelota del fútbol infantil se manche lo menos posible, seguramente valdrá la pena.

Cuidemos el futuro de nuestros pibes !!!
o dediquémonos a otra cosa...


Pablo Isi.

Fuente : http://villaargentina.blogspot.com/search/label/Columna%20de%20OPINI%C3%93N

viernes, 9 de octubre de 2009

Fútbol infantil: ¿Campo de juego o campo de batalla?

22 / 9 / 2009

La nota que transcribimos a continuación, fue publicada por la revista cultural "La Tela de la araña", de la Universidad Tecnológica Nacional, en su edición de Julio-Agosto de 2008. En el enlace citado puede bajarse en formato PDF.


En 1931, River Plate pagó diez mil pesos por el pase del wing derecho Carlos Peucelle y treinta y cinco mil por Bernabé Ferreira y al año siguiente invirtió más de cien mil para formar un plantel que sería campeón ese mismo año.

Allí, no sólo nació el mote de “Millonarios” con el que aún hoy se conoce al club de Nuñez, también comenzó a moldearse la forma que el “sueño americano” adoptaría en estas pampas; el fútbol empezó a ser sinónimo de escalera social, y con ello, en un muy lento pero irreversible proceso, la pasión por los colores dejó pasó a la atracción de los billetes.

Es precisamente en esta época de irrupción del profesionalismo en el deporte, cuando comienzan a emerger masivamente las instituciones barriales, que si bien no son hijas de este proceso, están ligadas a este momento de auge cultural, social y económico del fútbol, surgen a su sombra y aún cuando existan otras razones que expliquen su multiplicación casi geométrica, la influencia de esta realidad es notoria, les da a la actividad social de lo clubes una dirección definitiva; a partir de aquellos años, los cientos de entidades civiles que aparecen, tienen al deporte, y fundamentalmente al fútbol, como actividad central de su vida social.

El baby fútbol es desde hace muchos años, cuna de jugadores. La casi desaparición del potrero, y también de la calle como escuela natural, dejó paso a una múltiple oferta que llega a los pibes cada vez a edades más tempranas: las escuelas de fútbol se ofrecen a los padres ávidos del éxito de sus hijos, que desde que la ecografía dice varón, ya creen tener a un Messi en la familia. Antes de los 5 años, y de la mano de papá o mamá, los pichones de crack ingresan a la práctica deportiva y casi de inmediato se incorporan a la competencia, que en muchos casos es una auténtica picadora de carne.

Frente a esta avalancha de cantos de sirena, los clubes de barrio siguen siendo los lugares donde la resistencia a este proceso es más genuina. Si bien las particularidades de cada institución tienen que ver con su propia historia, su inserción geográfica y su conformación social, hay un rasgo común que las identifica: su creación tiene que ver con el aluvión poblacional que tuvieron los suburbios de las grandes ciudades en las primeras décadas del siglo XX. En la década de 1930, los clubes de barrio surgían uno tras otro. En cada nuevo caserío, surgió naturalmente la necesidad de conformar centros sociales que identificaran y aglutinaran a los nuevos pobladores. Miles de inmigrantes llegados de una Europa en llamas, intentaban adaptarse a sus nuevas vidas y encontraron en estos centros sociales, un punto donde canalizar sus inquietudes y su tradición cultural. En esta tradición, el deporte no ocupa un espacio menor, y en ese sentido el fútbol supo dar a esa necesidad de pertenecer, un punto de referencia irremplazable.

Tal vez en estos orígenes deban buscarse las razones que hicieron de los clubes una usina permanente de espíritu solidario y organización comunitaria, que aún en las peores crisis, pudo sobrevivir, y reafirmarse a partir de éstas mismas. La historia de la organización y el desarrollo del fútbol infantil en la Argentina tiene notables punto de contacto con la realidad social, política y económica de nuestro país.

La Federación argentina de deportes infantiles (FADI) fue fundada a fines de 1.959 con representantes de distintos puntos del país y su primer nombre fue una expresión de deseos “SEAMOS AMIGOS”. El lema fundacional, que recogía y sintetizaba el espíritu de aquellos pioneros sufrió las inclemencias de una realidad vertiginosa; lentamente, la confraternidad deportiva de los tiempos del estado paternalista fue encausada y adaptada a estos tiempos donde el dios a adorar es la competencia. Hoy, el cartel de “seamos amigos” fue reemplazado por el de “seamos los mejores”.

El correlato de este cambio, por supuesto, también está en las canchas, donde los pibes ya no van a divertirse, sino a ganar. La presión por el resultado es tan grande, que desde edades muy tempranas sufren con rigor de profesionales. El panorama es desolador: entrenadores que gritan, padres que gritan, madres que insultan a los chicos del otro equipo, jugadores que no saben aún atarse los cordones pero ya aprendieron a pegar el codazo cuando el árbitro no los ve o a caer como Vic Morrow en Combate cuando la pierna de un rival le roza la propia. Los chicos que pierden se van llorando, se niegan a saludar al ganador y entran al vestuario pateando la puerta, gestos todos que son celebrados por padres, tíos y entrenadores como demostración de guapeza, virilidad y hambre de gloria. El discurso oficial que divide al mundo en “ganadores” y perdedores”, encuentra en la inocencia de los chicos un terreno demasiado fértil.

Claro que, afortunadamente, no todo está perdido, y son muchos los que desde los clubes se niegan al cambio del cartel, los que quieren ver pibes jugando a la pelota, y no “proyectos” o “salvadores de futuros”.

Hace algún tiempo, desde la publicación “PRENSA VERDE” del Club Villa Argentina de Gerli, Avellaneda, tuvimos el gran placer de mantener una larga charla con Norberto Ruso Verea, referente si los hay, de los que ponen la pelota por delante del negocio, el juego por encima del resultado, y la bandera de la ética frente al discurso de la trampa.

“Antes que educar a los pibes, hay que educar a los padres. A los pibes hay que dejarlos jugar”, decía Verea, y la frase resuena en los oídos cuando cada sábado vemos al energúmeno de turno gritándole a su hijo “partilo”, después que su rival, otro pibe de 7, 8 ó 10 años, lo gambeteara por enésima vez.

En otro momento de la charla, tan entretenida como educadora, dice el Ruso:

“Ese mensaje oficial es muy perverso: el que gana existe y manda, y el que no gana no existe. Las competencias están armadas de una manera donde el gran negocio, aún siendo pibes, termina siendo más importante que el desarrollo y el crecimiento de los chicos, porque pibes hay muchos y porque padres con la ilusión de salvar con el pibe un futuro que ellos no pudieron conseguir, entregan a los pibes a toda esta máquina, que en muchos casos es una máquina perversa”.

Y no deja mucho para agregar.

“Se juega como se vive” sentenció hace muchos años, el Flaco Menotti. Y habrá que rendirse ante la frase. En el fútbol infantil, hay más desesperación que alegría, más odio por el otro que celebración por el mérito propio, más apología de la trampa que apuesta al trabajo y al juego colectivo.

“Belleza” pedía otro filósofo del fútbol argentino desde su puesto de mando en el banco de suplentes , y eso es, precisamente, lo que seguimos gritando los que estamos de este lado del campo: belleza, alegría, gambeta y pared! porque en el fútbol como en la vida, el camino es lo importante y ningún resultado vale el llanto de un pibe.

Pablo A. ISI

Fuente :http://verdedegerli.blogspot.com/2009/09/futbol-infantil-campo-de-juego-o-campo.html

8 / 5 / 2009 Norberto Ruso Verea y el fútbol infantil.

Inauguramos este nuevo espacio, con la publicación de la Nota que le hicimos a Norberto Verea para el pimer número de la revista Prensa Verde. Las opiniones del Ruso, siempre enriquecedoras, suenan como un grito de alarma en este mundo tan hermoso y frágil como es el del fútbol infantil.
Para los que la leyeron en la revista y para los que no, acá va entonces la palabra de Norberto Ruso Verea, que siempre es una invitación a la relfexión.

Norberto Ruso VEREA
Arquero, conductor de radio, periodista, director técnico, hombre de rock, de fútbol, de barrio.
El Ruso Verea es un referente para los que ponen la pelota delante del negocio, y escucharlo siempre es un placer necesario.En esta charla, como siempre, Verea llama a las cosas por su nombre y deja en claro que desde aquel pibe que se guardaba las monedas del sandwich para seguir al Loco Gatti por todas las canchas, a este hombre escuchado, respetado y admirado, hay un hilo conductor que permanece inalterable: el Ruso es un hombre de bien, un tipo con códigos de barrio, es de esa gente a la que da gusto estrecharle la mano.

Pirucha abre la puerta de la casa de la calle Sarmiento y dice que el Ruso ya viene, y mientras esperamos, arranca con su catarata de anécdotas, fotos, recuerdos, que con entusiasmo juvenil va soltando uno tras otro. Y detrás de cada imagen va otra historia, y avanza otro relato que nos cautiva hasta estallar tras el remate desopilante. Cuando el Ruso entra de la calle, ya estamos plenos de vida, de fútbol, de tango, y ya entonces será imposible poder agradecer tanta calidez, tanta buena onda, tanta generosidad.

- Cuando nosotros llegábamos al Club queríamos divertirnos, compartir, crecer jugando al fútbol – dice el Ruso, y marca desde el comienzo una primera diferencia (y no menor) con el fútbol infantil de estas épocas. -
Es verdad que hoy hay grandes contras. No está la calle, casi no está la calle, el adoquinado, el tirar paredes con el cordón que hasta te daba la chance de ir mejo-rando la técnica, la viveza de aprender a poner el cuerpo porque estabas podrido de que en la pared con el cordón te dejaran pagando. Hoy, todo está más ligado a desarrollar en los pibes un entrenamiento mucho más parecido al que tiene un juvenil o aún un profesional. Por ende, ese punto de partida de venir a jugar, se desvirtúa totalmente, lo que menos hace el chico es jugar, desde muy temprano se lo somete al escarnio de la competencia y entonces pierde un concepto fundamental que es divertirse para crecer divirtiéndose.

- ¿Por qué se liga esta idea de divertirse con la de perder? Pareciera que para ganar hay que ser una máquina de nervios y que jugar disfrutando es sinónimo de derrota.
- Lo primero que debe quedarle claro al pibe es que nadie quiere armar máquinas de derrotas, que nadie quiere perder, pero cuando se compite, una de las cosas que enseña el competir es que hay tres resultados, y se puede ganar, empatar o perder.
Levantar la bandera de crecer divirtiéndose no quiere decir que desconozcamos otro de los aspectos que tiene todo esto del fútbol infantil y que es que el nene crezca desde el conocimiento del juego en lo mínimo, básico e indispensable, o sea, que si tiene que parar una pelota, pueda hacerlo y no se le vaya por debajo del pie. Todo eso está ligado al proceso en el cual un entrenador, más allá de enseñar los conceptos básicos para moverse en el campo de juego, debe empezar enseñando la idea de grupo, la solidaridad. El fútbol pensado desde la solidaridad es el que todos anhelan, claro que esto es un ideal, es el fútbol pensado a un toque, que para un nene es imposible porque hasta es demasiado complicado para profesionales.

- ¿Cuál es el papel que a tu entender debe jugar el entrenador en pibes de tan corta edad?
- Hay una cuestión que es clave: si el chico termina su proceso en el fútbol infantil harto de la presión, cansa-do, habiendo perdido ese concepto esencial de crecer diviertiéndose, sin haber jugado, sólo para convertir a su entrenador en un bobo que dice “Yo saqué campeón a la 58”, “Yo saqué campeón a la 64”, “Yo descubrí a Pepe”, “Yo, yo y yo”, pierde todo lo que tiene este juego de maravilloso, y el chico crece en la peor historia. La dirigencia elige a un entrenador porque piensa que es el indicado para hacer crecer a sus pibes, y esa dirigencia es la que se ocupa de que no falte la ropa, de que estén las pelotas, los elementos para trabajar, para que el chico se sienta cómodo; pero ¡ojo!, es fundamental que el nene sepa que eso no garantiza nada, podés estar bien vestido y tener todo el apoyo de la dirigencia y vas a futuro de tronco si tenés un mal entrenador o padres que están enloquecidos y vuelcan sus frustraciones en un campo con chicos que quieren jugar.

- Los padres en el fútbol infantil: todo un tema...
- Yo siempre dije que antes de entrenar a los pibes, hay que entrenar a los padres; a los pibes hay que dejarlos jugar. Los entrenadores no deben dejar de crecer en su conocimiento, no sólo en cuestiones técnicas o del juego, deben lograr que toda esa técnica individual que se le enseña a los pibes esté siempre en pos del jugar. Podemos trabajar todos los días de la semana en técnica individual, pero si después en la competencia, hacemos que el arquero se la tire al más grandote para que el más grandote la cabecée y ganemos con 10 goles del grandote y los que juegan a los costados no la tocan nunca, y el del medio la ve pasar por arriba, todo lo que hicimos en técnica individual en el trabajo de la semana no sirvió para nada. Porque no hay mayor posibilidad de crecimiento que la competencia, entonces desarrollar la competencia tiene que ver con desarrollar los fundamentos que vos diste de técnica individual a lo largo de la semana.

- Un tema delicado, ya que hablamos de la competencia, es el de los pibes que no juegan o juegan muy poco.
- Ese es otro aspecto importantísimo. El pibe que no juega es el que se tiene que sentir más apoyado, es con el que más hay que hablar, con el que hay que tener una relación de más yunta, porque ese pibe es el que se vuel-ve a la casa con la frustración de decir “no me ponen”, es el pibe que va a sufrir las consecuencias de un padre que le diga “no vayas más, si sos malo...”, lo que hay que tratar de lograr que nunca pase, o está el padre que lo lleva saltando de club a club o que le va a pedir explicaciones al entrenador de por qué no juega, y ahí está el otro problema: ¿Por qué no juega? Y entonces volvemos al principio: no juega porque “yo quise sacar campeón a la quinta, a la sesenta y nueve o a la dos mil cuatro.”

- Hay un mensaje nefasto con el que se nos bombardea todo el tiempo, el de clasificar a las personas en “ganadores” y “perdedores”, como si la vida toda fuera una competencia de todos contra todos, donde lo único importante es ganar a cualquier costo.
- Ese mensaje oficial es muy perverso: el que gana existe y manda, y el que no gana no existe. las competencias están armadas de una manera donde el gran negocio, aún siendo pibes, termina siendo más importante que el desarrollo y el crecimiento de los chicos, porque pibes hay muchos y porque padres con la ilusión de salvar con el pibe un futuro que ellos no pudieron conseguir, entregan a los pibes a toda esta máquina, que en muchos casos es una máquina perversa.

- Esa competencia, donde la presión es muy grande para pibes tan chicos, ¿Cómo incide luego cuando éste llega a juvenil a profesional?
- Esa es otra parte del problema: no se puede dejar de reconocer que el nivel de competencia al cual el pibe se ve sometido desde muy chico, es el que le va entregando el plus para después ser lo que es en juveniles o en primera. Lo que pasa es que todavía no hemos encontrado el balance entre lo que es realmente importante y lo que la competencia necesita de eso que es verdaderamente importante.
Para ser entrenador de pibes hay que estar muy preparados, asumir que es una responsabilidad muy grande y que el entrenador no es el que junta la ropa o guarda la pelota.
Las Comisiones Directivas debieran plantearse objetivos en la formación de sus infantiles y el entrenador que designen debe llevar adelante esos objetivos.
A veces es preferible perder un partido que perder un grupo. Los entrenadores gritan, los padres gritan, y el pibe guarda todo, algunos revientan en llanto, otros lo procesan de otra manera.
El peor entrenador es el que pierde pibes por cansancio, el que lleva a un pibe a decir “no juego más”. O sea, en los momentos donde el pibe más tiene que querer jugar, donde empieza a crecer, para ser competitivo, vos perdiste los jugadores. Si nos pasa esto es porque estamos decididamente mal.
Entrenar nenes de esas edades es muy difícil, y una cosa que muy pocos tienen en cuenta es el descanso, y el descanso es parte del entrenamiento.

- ¿Cuáles son los errores más notorios en los que se suele caer en los entrenamientos de infantiles?
- Si el entrenador no está preparado, se puede caer en errores muy grandes, porque se tiende a imitar cual-quier cosa que se ve por ahí sin tener en cuenta las diferencias; lo ven a correr a Guillermo con un paracaídas en la espalda y dicen “¿Por qué no les ponemos un paracaídas en la espalda?”, lo ven a Palermo hacer sentadillas y dicen “Debe saltar así porque hace sentadillas”,
y así...
Por eso pienso que si un club quiere hacer las cosas seriamente tiene que tener por lo menos un fisiólogo y un deportólogo, para manejar correctamente estos conceptos, porque sino seguiremos cometiendo errores y perdiendo el concepto de juego, cada vez hay menos circuito de juego, cada vez se corre más, se grita más, se pelea más y se juega menos.

- En este “cada vez se juega menos”, ¿cuánta influencia tiene la idea de que todos deben marcar, de que no hay más jugadores con la libertad suficiente para dedicarse a crear?
Cuando encontramos a alguien que juega bien, lo primero que hacemos es tratar de someterlo al esquema en vez de pensar adonde la libertad de ese jugador nos puede a nosotros desarrollar y convenir en el juego del equipo. Una cosa es Maxi Morales libre, y otra es recostado sobre el carril izquierdo, preocupado porque no le ganen la espalda y por ganar la zona por cubrir, ahí ya es otro jugador.
Esto es clave: cuando uno, en el fútbol infantil, hace estas cosas, no está asumiendo riesgos, está haciendo correr riesgos a los chicos en el desarrollo y en el momento clave de ese desarrollo.

- La presión por el resultado, y sobre todo en edades tan cortas, anula la posibilidad de disfrutar jugando. Los partidos se terminan sufriendo...
-Claro. Y ojo, no estoy diciendo que los pibes lleguen, se pongan la camiseta y “salgan y diviértanse” y se comen setenta y cinco goles, nadie está hablando de que el dos tiene que salir jugando todos los tiros ni que haya que reventarla, pero acordémonos de las veces que dijimos “sacala” o “pateala a cualquier lado” en vez de “jugá”. Cuando vos juntás eso en tu cabeza y lo conceptualizás, te vas a dar cuenta que tu mensaje es cada vez más, mucho más grave de lo que parece ser y entonces ahí hay que invitar a la reflexión a todos los que entrenan jugadores, sobre todo en esas edades.

- Una vez más, tu comentario lleva a plantearse que tan nociva puede ser la presión desmedida de los padres que quieren que su hijo sea el jugador perfecto.
- Y si, los padres son un tema. Una vez escuché a un entrenador de pilotos de autos de competición que dijo “en la Argentina tendríamos muchísimos más mejores pilotos de los que tenemos si los nenes me llegaran huérfanos.” La frase, si bien es durísima, no deja de ser una gran definición sobre este tema.

- Para muchos el mensaje de “ganar como sea” está por encima de cualquier cosa.
- El concepto de ganar como sea nadie lo puede explicar, porque no tiene explicación posible. La idea de la trampa instalada como viveza ¿Nos gusta o no nos gusta? Si me conviene la hago y si me la hacen a mi protesto.

- Ruso: te agradecemos enormemente la generosidad con que nos recibiste y te pedimos una reflexión final para todos los que de una u otra manera estamos ligados a este mundo tan hermoso y delicado como es el del fútbol infantil.
- Hay cuatro conceptos básicos: marcar para recuperar, de recuperar jugar, de jugar ir a la gestación y final-mente llegar a la definición. De esos cuatro conceptos, pensemos cuáles son los que están más desarrollados y entonces nos vamos a dar cuenta por qué se nos quiebra la pata de la mesa.
El punto es el vínculo que tenemos nosotros con una realidad que es exasperante, y desde ese lugar, todos estamos sometidos a la peor parte, pero también somos todos muy cómodos, porque es más fácil responder “¿Y que querés que haga?”
Asumamos esto: hagamos jugadores, hagamos compañeros, hagamos pibes responsables, pibes que crezcan en la felicidad de jugar, jugar y jugar.
Jugar es mucho más difícil que no jugar, que intentar que no jueguen, lo más fácil que hay es destruir, lo más difícil es construir. Asumir esos riesgos y esa responsabilidad es parte del desafío que tenemos como entrenadores, y aparte de eso, nosotros estamos construyendo pibes nuevos, vida nueva, y lo peor que le puede pasar a un pibe es que tenga el pensamiento de un viejo, y hoy hay muchos pibes que piensan como viejos
Entonces: primero preparate, después asumí el riesgo, no dejes nunca de estar actualizado, ponelo en práctica desde tu conocimiento, desde tu personalidad, desde tu capacidad, y fundamentalmente sostené la idea, porque siempre dije que si un equipo de fútbol es una idea, un club es un estilo de vida
.

Reportaje exclusivo a Norberto Verea para Prensa Verde N° 1. Abril de 2008.

"Prevención de la violencia en el deporte, una mirada diferente"

La Dirección de Deporte Social del EMDeR, en conjunto con la Dirección de la Niñez y la Juventud, brindó la charla informativa sobre la violencia en el deporte juvenil. La misma estuvo destinada a los delegados de los diferentes equipos que participan en la competencia de fútbol de los Juegos Barriales.

Clinicas de juventud

La charla se refirió a las distintas maneras en que las actitudes de los agentes externos pueden generar,a los propios chicos, algún tipo de violencia en el fútbol infantil.

La disertación tuvo lugar en la Casa de la Juventud y estuvo a cargo de la directora de Deporte Social del EMDeR, Alejandra Urquía. Se refirió a las distintas maneras en que las actitudes de los agentes externos a los propios chicos -entrenadores, familiares, público- pueden generar algún tipo de violencia en el fútbol infantil. En muchas ocasiones, se genera demasiada presión en los chicos por parte de dichos agentes, cuando la finalidad de la práctica deportiva es la diversión y no la competición.

El taller informativo fue acompañado por un video explicativo, en el cual se mostró la actividad deportiva juvenil del Partido de General Pueyrredon y los testimonios de diferentes entrenadores y padres.

Se dieron cita los delegados de los equipos de Defensores de San Jorge, EMFI, Bosque Grande, Estrada, Boquerón, San Martín, Libertad, Santa Rosa de Lima, Defensores de Las Heras, Santa Paula, Nuestra Señora de Fátima, Rivadavia, CUCA, La Herradura, Las Gringas, Club Ciudad, Mitre, Las Heritas, Los Lobos, Gutiérrez, San Antonio, Los Pillos, Defensores de Santa Rosa, Juventud de América, 2 de Mayo, Etchepare, Chipewas, San Patricio, Faro Norte, Cerrito Sur y Nueva Ilusión. Todos ellos participan de los Juegos Barriales “El EMDeR y tu Barrio…la mejor combinación”.

La próxima charla del taller “Prevención de la violencia en el deporte, una mirada diferente”, se llevará a cabo el miércoles 7 de octubre en las Oficinas del Estadio Atlético “Justo Román” y el disertante será el profesor Raúl Sciarrette.


Fuente: http://www.mdphoy.com/%E2%80%9Cprevencion-de-la-violencia-en-el-deporte-una-mirada-diferente%E2%80%9D-4452.html

28 / 9 / 2009 VERGUENZA AJENA

lunes 28 de septiembre de 2009

VERGUENZA!!! Es la única palabra que se nos ocurre para demostrar nuestra bronca con respecto a los lamentables hechos ocurridos el día sábado pasado en la jornada que disputamos vs el club Defensores del Monte en las instalaciones de Villa Urquizú.

Nuevamente "gente"(de que otra forma llamarlos, se me ocurren miles pero este blog es de los chicos) egoístas que solo piensan en ellos y nada hacen ni les importa nuestro club ni los chicos les hizó a los chicos la jugada mas sucia que se les puede hacer, esa jugada es hacerle perder los puntos que ellos con tanto esfuerzo intentan ganarse sabado a sabado.

Esta "gente" que solo vienen cuando quieren o cuando no viajan es la gente que entre todos los que queremos a Viejo Bueno debemos erradicar, esta "gente" que con gran dicción nos quieren enseñar como cuidar y proteger a los chicos es la "gente" que nada le importa si el club y los chicos son perjudicados con sus actos indisciplinarios y arrogantes que demuestran cada sabado que disponen de tiempo para jodernos la vida, esa "gente" dice que es de VIEJO BUENO, esta "gente" no es de NUESTRO VIEJO BUENO, esta gente es de ellos y solamente de ellos y jamas han hecho nada por el club mas que perjudicarlo con cada uno de sus actos, esta "gente" puede que sea considerable en su ambito familiar pero es desconsiderada y egoista en las jornadas de nuestro club, a esta "gente" es la que todos juntos debemos evitar si queremos seguir viendo a nuestro querido club con la grandeza a la que los chicos lo llevaron.

Esta "gente" merece una sola palabra que la brindan a chicos y grandes y esa palabra es "VERGUENZA", en realidad esta palabra ellos no la conocen y no la conocen por que sencillamente son unos "SINVERGUENZAS" Lo mejor que pueden y deben hacer por los chicos VIEJO BUENO es no venir nunca mas, no son bienvenidos y nos dan "VERGUENZA"


FIRMA: Los chicos y grandes que realmente quieren a VIEJO BUENO.

Fuente:http://viejobueno-fadi.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=21

jueves, 8 de octubre de 2009

MI HIJO EL CAMPÉON....

viernes 19 de junio de 2009

Mi hijo el Campeón: las presiones de los padres

Por el Lic. Marcelo Roffé
Selección Argentina Juvenil de Fútbol - Presidente de APDA
psicologia@marceloroffe.com

“Presión: es exigirle al otro más de lo que puede dar”

“Si Ud. quiere un campeón en su casa, vaya y entrénese. Mientras tanto deje que su hijo juegue y disfrute en paz”
“¿Cómo es que aquellos que son agentes motivantes primero, luego se transforman en estresores?”
“Cada argentino cree tener a un Maradona en su casa”
“Se confunde victoria con éxito y fama con gloria”

Hay distintos tipos de padres: los que emiten un doble mensaje, los desinteresados, los hipercríticos, los sobre protectores, los que todo el tiempo vociferan contra el arbitro y el rival, los violentos, los que dan indicaciones como si fueran entrenadores sin serlo... Todos estos son fuentes de estrés y de agresión, pero están también los equilibrados.

Los padres pueden ser una guía y un agente motivador o un factor de presión. Podemos graficar dos tipos de miradas (padres) : uno, el que le pregunta al hijo, luego de un partido, ¿te divertiste? y el otro, que pregunta: ¿ganaste?

La mayoría de los padres creen tener a un Maradona en su casa y generalmente no es así. Entonces los niños cargan con las frustraciones de los papás. Eso, además de ser producto de un modelo de sociedad resultadista, triunfalista, exitista, tiene relación con el querer “salvarse” por medio del hijo.

El aumento de las urgencias económicas es directamente proporcional al incremento de las presiones de los padres y el entorno: “ presión es exigir al otro más de lo que puede dar”.

Esta sería la presión externa, pero también hay presiones internalizadas que suelen ser más brutales que las externas. Muchas veces el nivel de autoexigencia puede ser destructivo, con metas demasiado altas: “Tengo que ser mejor, perfecto, no me puedo equivocar”. El deporte es concebido como una actividad lúdica, libre, competitiva y voluntaria, donde se juega el deseo propio y no el de otro. Es una escuela ideal para aprender a ser personas, porque establece las reglas, el respeto al otro, la solidaridad..

Además de los padres, hay otros agentes que presionan o influyen en el niño, principalmente los entrenadores, el entorno y los medios de comunicación.

El entrenador que no está especializado para trabajar con niños puede confundir los objetivos. Los chicos van a practicar un deporte para tener amigos, o para tener un momento de descarga o de diversión, o para internalizar reglas, y terminan abandonado porque el entrenador los presiona con los resultados y porque los lleva a la competencia.

El entorno también presiona y genera estrés cuando transmite mensajes opuestos: el padre dice una cosa y el entorno dice otra.

Los medios también bombardean a los chicos con modelos de gloria, éxito, fama y fracaso. Consideramos que es necesario tamizar estos mensajes.

“El cementerio del deporte está lleno de talentosos”, esto es así porque hay muchos chicos con buenas dotes técnicas que se han malogrado.

El libro “Mi hijo el campeón” de mi co-autoría junto a Giscafré y Fenili, además de testimonios como los de V. Oneto , A. Gambero , Javier Saviola y Chori Domínguez, tiene prólogo de José Pekerman. El entrenador de las Selecciones Nacionales dice “Voy a confesar como padre la dificultad en tomar distancia entre nuestra experiencia deportiva recorrida con metas cumplidas, frustradas o abandonadas y que queremos transferirles a nuestros hijos”.

Y el poeta nos decía: “les vamos transmitiendo nuestras frustraciones, con la leche templada y en cada canción”…!

Fuente:Asociación del Deporte amateur Universitario

8 / 10 / 2009 INDIGNADO con algunos DT de baby fútbol



Correo de lectores

Clarín zonal Avellaneda/Lanús. Jueves 8 de octubre de 2009

Soy papá de Martin, un nene de ocho años.

Le encanta jugar al futbol y hace dos años lo lleve a jugar en el Club Juventud de Wilde.

Pero me dijo que no quería ir más porque el profesor lo presionaba.

Y a principios de este año lo llevé al Jorge Newbery.

Fue ganando en confianza y ahora juega y es feliz

Sábado a sábado veo técnicos súper competitivos que presionan a los chicos para que ganen.,

Sin importar si se divierten o no. Nuestro equipo gana o pierde

Pero lo importante es que mi hijo encontró su lugar.

Los pares debemos privilegiar que sean felices y no trasladar frustraciones personales

Pablo G. Vicini.


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