| EN OCHO MESES Futbol Uruguayo Más de 20 jueces de baby fútbol es el saldo de un problema en ascenso , producto de un fenómeno social que no sólo afecta a las ligas mayores. La Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI) pretende que los clubes se responsabilicen por lo que ocurre en las canchas porque, aseguran, es imposible controlar todos los partidos. Además, los padres desempeñan un rol importante dentro de la violencia que se desata en las canchas. "Violencia amenaza al fútbol infantil", con este título el diario El País publicó este miércoles un amplio informe sobre un fenómeno que, en ocho meses, dejó un saldo de 23 jueces de baby fútbol heridos. luego que el sábado pasado el árbitro Fernando Cocino recibió un golpe en la cara y tuvo que ser intervenido por un aneurisma. Todavía continúa internado en estado grave y corre peligro de vida. Tras ese episodio, la ONFI, que preside el ex jugador Gustavo Poyet, planteó que los clubes y los árbitros sean quienes hagan las denuncias, porque cada fin de semana se juegan en promedio unos 2.000 partidos, con lo cual, es imposible controlarlos a todos. Gustavo Poyet dijo a Índice 810 que es hora de cambiar las cosas. "Creo que es necesario llevar un control para que los agresores sepan que no van a salirse con la suya, en el sentido de que nadie se va a enterar y que todo siempre va a quedar escondido por el temor de los ciudadanos a hacer las denuncias correspondientes", sostuvo. Poyet opinó que, más allá del pedido que pueda hacer la ONFI, todo dependerá de una concientización generalizada sobre la gravedad de este problema. Pablo López, un técnico que tiene varios años de experiencia trabajando con niños, fue uno de los que se alejó de las canchas de baby fútbol por todos los problemas que actualmente ponen en jaque este deporte en Uruguay. Hasta hace poco, López fue técnico de baby fútbol del Club Maeso, donde trabajó con niños durante casi seis años. Incluso, uno de sus hijos juega en el club. También dirigió selección de liga y fue dirigente del Club Maeso, que tiene su cancha al lado de la Facultad de Ingeniería, en el Parque Rodó. Contó que, como ocurre en la mayoría de los casos, se arrimó al baby fútbol por su amor al deporte. Pero también explicó los motivos que lo llevaron a dejar el cargo de entrenador. "Los objetivos que se persiguen normalmente no son los indicados. Creo que a esa edad, (el deporte) tiene que ser formativo. Pero todos caemos un poco en lo mismo, en cambiar ese objetivo, y queremos ganar. Cuando a esa edad lo único que pueden ganar los chiquilines es aprender algo", afirmó. Como primer punto de cambio en los objetivos del baby fútbol, que debería ser un deporte esencialmente formativo y no competitivo, López responsabilizó a los clubes. "Básicamente, el baby fútbol es un ambiente competitivo, por puntos. Entonces, sin querer van entrando en esa temática de los puntos y fijándose cómo van las otras categorías", explicó. Lo importante deja de ser la diversión para los niños y pasa a ser ganar el campeonato; un deseo fuerte de muchos padres. Este ex entrenador opinó que sería bueno que se exigiera a todos los técnicos que realicen un curso de orientador, tal como él hizo en la Comisión Nacional de Baby Fútbol. Y agregó que el curso es excelente. Además de los clubes, es claro que los padres juegan un papel fundamental en todo este problema. Los adultos, en particular los hombres, consideran que los partidos de baby fútbol son una final del mundo y, muchas veces, este comportamiento influye en los hijos. López contó que, por ejemplo, en la escuela de fútbol del Ajax de Holanda se intentaban hacer los partidos los miércoles para que los padres no concurrieran a las canchas por estar en sus trabajos. Poyet coincidió con López al decir que hay veces que los padres "se dejan llevar", muchas veces, intentando que sus hijos sean lo que ellos no pudieron ser. "Tenemos que tener cuidado porque todo es por y para los niños y, en este caso, siempre nos estamos olvidando de eso. Y una vez que empiezan los problemas nos acordamos un poquito tarde", concluyó. Números. Unos 60.000 niños participan del baby fútbol, que integran 570 clubes reunidos en 60 ligas. Cada fin de semana se disputan unos 2.000 partidos. | ||
| Fuente: www.espectador.com http://www.audaf.com.uy/noticias/en-ocho-meses-fueron-agredidos-23-jueces-de-baby-futbol.php | ||
viernes, 9 de octubre de 2009
FUERON AGREDIDOS 23 JUECES DE BABY FúTBOL
miércoles, 7 de octubre de 2009
17 / 7 / 2006 NUNCA CAMBIES UN DEPORTISTA POR UNA VICTORIA
Muchos padres, muchos alumnos me preguntan sobre como orientar la práctica deportiva, ¿a que club voy? ¿Dejaré el deporte? ...son preguntas habituales... estas líneas son para vosotros y para vuestra reflexión. La primera premisa debe ser encontrar un educador por entrenador. No podéis permitir como padres que alguien rompa la ilusión de vuestros hijos de manera permanente.
El deporte debe ser una parte más de la formación integral de la persona, un marco rico en valores y un lugar para la convivencia y el aprendizaje. Esto no está reñido con ganar, con luchar por una victoria, por una competición... aspirar a un objetivo y luchar por él... es lícito, enriquecedor y sabe afrontar tanto la derrota como la victoria es crecer como persona.
Lo dañino para nuestros niños es ver que su equipo gana y unos (los que mayor rendimiento dan...) son endiosados y otros (los que se ponen más nerviosos..) no son participes del éxito de su equipo. Esto significa confusión y generación de expectativas irreales en unos ... y decepciones en otros... el final del camino es el abandono y la ausencia de motivación en plena adolescencia.
Habitualmente, nos encontramos con múltiples ejemplos de lo contrario, en los cuales la actuación del entrenador y la filosofía del club va acorde con unos objetivos propios de la élite, con programas de entrenamientos copiados de los profesionales de la especialidad... además de sistemas de juego y dirección de equipo por parte del entrenador "casualmente" semejantes al entrenador o club ganador del momento.Para que un niño se encuentre a gusto y valorado el "Triángulo deportivo" o sea padres, entrenadores y deportista deben tener intereses comunes y responder a las mismas expectativas... siendo los padres los que deben responsabilizarse d que sus hijos tengan en su práctica deportiva auténticos educadores. Un deportista mejora cuando tiene cerca personas que le explican el juego, cuando entrenan para mejorar y cuando saben que van a participar... que en su equipo juegan todos y no sólo eso... todos son tratados igual independientemente de quien meta los goles. Tiempo habrá para decirle a un chaval... que puede tener posibilidades de llegar a la elite... pero se un camino por el cual no se llega nunca... el endiosamiento prematuro.
Fruto de mi experiencia voy a incluir a los organizadores de las competiciones deportivas para jóvenes deportistas ya que los adultos llevan a cabo programas deportivos para niños realzan demasiado la importancia de la victoria, lo cual acarrea una serie de demandas físicas y psicológicas que para los niños resultan excesivas. También podríamos citar los intereses político-económicos que rodean el deporte infantil.El objetivo debe ser que el deportista encuentre en la practica deportiva una experiencia educativa , agradable y divertida que contribuya a su formación integral como persona, en la cual la base y finalidad de entrenamientos y partidos será la mejora técnica y de la comprensión táctica del juego dentro de un marco de socialización y conductas de juego limpio.
Habitualmente, nos saltamos estas etapas en la formación del deportista y después vemos unas carencias notables en la élite... encontramos deportistas con escasa capacidad táctica y nula comprensión del juego...¿Cuántos deportistas de élite no entienden el juego...? Muchos...sino que se lo pregunten a Cruyff y a cuantos futbolistas entrenó que no dominaban aspectos básicos del fútbol siendo internacionales.¿Cuántos deportistas son capaces observar, analizar y ejecutar....? Pocos, muy pocos...en fútbol podríamos citar a Deco, en baloncesto nos encontraríamos a Bodiroga y..... ¿a quien más? La mayoría ejecuta en función de su talento y su capacidad técnica... cuanto mejores son, más aciertan... pero si analizas ves errores similares en la iniciación que en la élite.
Fuente:http://futbolitis.blogspot.com/2006/07/nunca-cambies-un-deportista-por-una.html
martes, 6 de octubre de 2009
El juego no es un privilegio, sino un derecho fundamental de los niños
El fútbol es un lenguaje universal de millones de niños del mundo
El juego no es un privilegio, sino un derecho fundamental de los niños, acreditado en la Convención sobre los Derechos del Niño. El fútbol desempeña un importante papel en la preservación de ese derecho infantil. Es un lenguaje universal de millones de personas en todo el mundo, incluidos niños, niñas y adolescentes, independientemente de dónde sean, el idioma que hablen, o la religión que sigan. El denominador común es el balón, con lo cuál los niños juegan en canchas, en el campo, en las calles, en campamentos, aparcamientos, e incluso en lugares abandonados.
El fútbol es el deporte más popular del mundo. En muchos lugares del mundo, especialmente en Europa y Sudamérica, el fútbol es mucho más que un juego. Es un estilo de vida. Cada vez más niños se apuntan a las escuelas de fútbol, ilusionados por convertirse en un jugador estrella. Las niñas también están conquistando espacios dentro de ese deporte. La afición es cada día más grande.
Beneficios del fútbol en la infancia
En la etapa de crecimiento, los niños desarrollan condiciones ideales para entrenar la movilidad. A partir de los 5 años de edad, la mayoría de los niños está preparada para dar sus primeros pasos en el fútbol. Se adaptan mejor a los movimientos y suelen presentar mejor coordinación. Bien controlado y con una adecuada preparación, este deporte puede aportar grandes beneficios:- Incrementa la potencia muscular de las piernas
- Mejora la capacidad cardiovascular
- Estimula la velocidad de reacción, la coordinación motora, y la visión periférica.
- Aporta un aumento de la densidad ósea a nivel del fémur.
- Aumenta la potencia del salto
- Incrementa los niveles de testosterona, lo que hará con que se forme más tejido muscular
- Oxigena la sangre
Además, el fútbol sociabiliza a los niños, y les ingresa en el gratificante trabajo en equipo. Algunos psicólogos afirman que el fútbol es una buena herramienta para alejar a los más jóvenes de las tentaciones de las drogas, la violencia, y el alcohol.
La escuela de fútbol infantil
En España, más de un millón de niños practican el fútbol de manera regular. Si ves que tu hijo demuestra destreza con el balón, crees que él es un futbolista nato, y muestra que quiere seguir los pasos de sus ídolos, anímale. Existen escuelas de fútbol por todos lados. Normalmente, las escuelas cuentan con entrenadores, médicos y fisioterapeutas. Las sesiones de entrenamiento son divertidas y entretenidas. En la escuela, tu hijo no solo aprenderá técnicas y habilidades futbolísticas para regatear con el balón y marcar goles, como también trabajará la dinámica de grupo, la psicomotricidad, y ganará confianza en el terreno de juego.Habrá, como en todos los deportes, riesgos de lesiones, como torsiones del tobillo, de la rodilla, esguinces, e incluso fracturas, pero no son motivos para no jugar al fútbol. En las escuelas, suelen preparar a los niños enseñándoles los cuidados que deben tener para evitar estos accidentes.
Para que el trabajo fructifique, las escuelas suelen entrenar grupos divididos por las diferentes etapas de edades. A medida que los niños se van superando en los entrenamientos, y van creciendo, pasan al siguiente grupo, y tienen que practicar al fútbol más veces por semana. A los 8 o 10 años de edad, los niños empiezan a competir en campo y a entrenarse tres veces a la semana, como mínimo. Cuanta más edad, más velocidad, y mayor dificultad. Hacen ejercicios de velocidad, circuitos de resistencia aeróbica, y se trabaja más la forma física. La categoría de infantiles está formada por niños de unos 13 años, y solo algunos llegan hasta ahí. Algunos desisten por el cansancio y otros porque sienten que no valen para ello. Pero el fútbol ha estado en sus vidas. Y aunque no han llegado a ser profesionales del deporte estrella, seguro que el juego les aportó numerosos beneficios a su salud.
Fútbol, un deporte para todos
Las escuelas de fútbol están abiertas a todos, incluidos los niños con alguna discapacidad o trastorno físico como asma, alergia, Síndrome de Down, hiperactividad o sordera. Esas alteraciones no les impiden de jugar al fútbol. El deporte mejora su relación con los demás, y les dan más seguridad en sí mismos.El Unicef reconoce que el fútbol es un instrumento educativo valioso que puede ayudar a los niños a superar traumas y frustraciones. Niños mayores pueden recuperar la infancia perdida a través del fútbol. Unicef utiliza el fútbol de muchas formas y en muchos países, para educar a los niños en sus relaciones con los demás, a divertirles, a protegerles de la violencia, de los abusos, y de otros males, y a concienciarles acerca del Sida, etc.
La historia del fútbol
El fútbol, según algunos historiadores, puede haberse originado en Japón, a través del Kemari, un juego de pelota que se disputaba allí en el siglo V antes de Cristo. Luego, en el siglo V, había el calcio italiano, un juego muy parecido al fútbol que se jugaba en las plazas públicas italianas. Los romanos jugaban con la pelota al esferomaquia, al que posteriormente llamaron de pila al balón, palabra que dio origen a pelota. También se conocen indicios de deportes similares al fútbol en las civilizaciones de la América Precolombina creada por los almecas y que fue practicado por los aztecas y los mayas. En el Caribe también jugaban un juego parecido al fútbol llamado batú. Sin embargo, el nacimiento del fútbol, como lo conocemos hoy, suele fecharse el 26 de octubre de 1863, día en que se empezaron a definir las bases del fútbol que conocemos. Y se constituyó la Football Association, entidad que rige el fútbol inglés hasta la actualidad. El Mundial de fútbol es la mejor muestra del alcance y poder del fútbol. Se trata del acontecimiento más seguido del planeta.Fuente: http://www.guiainfantil.com/380/el-futbol-para-los-ninos.html
lunes, 5 de octubre de 2009
El verdadero espectáculo está en las gradas
Mundo globalizado
Cambiamos Acapulco por Avellaneda, Guadalajara por Rosario, equipo de fubol Mexicano por equipo de futbol Argentino. Coincidencia
En las canchas del fútbol infantil, abundan los padres de familia no solo apoyando a sus hijos. Hoy como nunca el fútbol Infantil es un negocio enorme y muy jugoso para muchos entrenadores y/o para los que le invierten a ésto. Así que de Lunes a Domingos se ven atiborradas todas las canchas de fútbol ya sea con entrenamientos y/o torneos desde niños de 4 años hasta de 14 que todavía se les puede considerar niños.
Antes el entrenador batallaba por conseguir patrocinios para poder llevar a sus niños a un torneo a Acapulco o a Guadalajara. Hoy ni batallan, los mismos padres consiguen todo, aunque anden bajos de capital, hipotecan, venden o
hacen lo que sea por ver a su hijo ahí y que sea el mejor; no vaya a ser que le quiten su lugar en el equipo porque sus sueños como padres es verlos algún día jugando en el Real Madrid y si mal les va con un equipo del fútbol mexicano.
Cuando mi hijo era mas pequeño, y tenía que llevarlo a un entrenamiento lejano, me quedaba ahí esperándolo, pero siempre tenía mucha compañía: los otros padres de familia. Uno cree que las que estamos ahí somos nosotras las mamás, pero que gran sorpresa: la mayoría son hombres/papás.
Al principio me sorprendía de ver a los papás dando órdenes en los entrenamientos, regaños en los recesos, y no solo a sus propios hijos, se iban con los ajenos, castigos, malas caras y hasta recomendaciones a los entrenadores. Siempre me pregunté, ¿a qué hora trabajan? Porque hacían un gran esfuerzo por estar ahí, tanto padres como niños; los niños salían del colegio para mal comer en el coche y de ahí estar dos horas en el entrenamiento. Y entre el tráfico de la regresada y de lo lejos que vivían el niño llegaba a su casa cerca de las 8 de la noche. Y lo peor del caso es que se te hace una costumbre verlos, y hasta uno empieza a adoptar estas actitudes. Solo cuando empecé a verlos ‘ de fuera’ sin que mi hijo fuera jugador -(por un accidente que tuvo jugando fútbol y estuvo meses sin poder jugar), fue cuando me asusté realmente de ver ese espectáculo, porque el espectáculo se da en las gradas y no en la cancha.
Hoy la mayoría de los entrenadores se van por el niño que les conviene.
Si el papá tiene dinero, les conviene para los viajes.
Si el papá es conocido, recomendaciones para otros trabajos y de plano el niño tiene que ser un super crack para poder ser admitido en el circulo del papá-entrenador.
Como conclusión: es un vil cuchupo.
Todo es mucha presión, para el niño como para los papás que no somos así.
Es aguantar que no metan a tu hijo aunque sea bueno, haya llegado temprano a los entrenamientos, haga hecho caso a todo lo que te dice el entrenador y los papás no meterse mas que para apoyar.
Es difícil aguantar estar ahí, porque si no hablas te atropellan, y uno por sus hijos hace todo.
Ver a tu hijo bajoneado después de los partidos y uno dándole consejos positivos y de ánimos. Aguantan, luchan y no entienden muchas cosas, hasta que pasa el tiempo y te dicen lagrimeando que NO ES JUSTO.
Al final, crean-me porque lo he visto, los niños llegan a la adolescencia, y esos niños presionados por sus padres se revelan y lo que menos quieren es saber de fútbol.
Los que fueron rechazados pese a tener aptitudes, se cansan de luchar y prefieren jugarlo en ligas de amigos como es sus colegios donde no te exigen tanto y los papás la llevan mas leve. Al final, llegan pocos.
A ésto hemos llegado por éste negocio del fútbol, porque los dueños/entrenadores/socios no hacen o enseñan este deporte del fútbol por amor al arte, por crear buenos futbolistas, lo hacen por amor al dinero. No estoy generalizando, pero tristemente así es la mayoría.
Hay miles de padres que creen ciegamente que sus hijos llegarán a ser profesionales, atropellan a quien se les ponga enseguida para poder lograrlo, pero tristemente éstos niños llegan a una edad que no hay quien soporte a padres así, como en las Fuerzas Básicas que se va reduciendo la oportunidad y hay mucha competencia, que aunque no se vive ahí ‘ miel sobre hojuelas’ , ya éstos padres no aguantan la presión de ser ignorados, de perder el control y de no saber que pasa ahí en esos entrenamientos, viajes, etc.
Me queda claro, que el futbolista para llegar a un nivel profesional tuvo que pasar miles de adversidades, pero la primera y la más difícil es la que les damos nosotros en su niñez.
Por cierto, me gustaría que uno de esos jugadores profesionales que hay en mi equipo sean hijos míos, para que cada vez que se suban al carro después de los pésimos partidos que dan, les pueda dar sus sermones de todo lo que hicimos nosotros como padres para verlos ahí y que den esos papelones.
Fuente : http://ar.globedia.com/futbol-infantil-verdadero-espectaculo-gradas